Revistas | 17 y 18 de noviembre

Gran éxito del V Congreso de Misterio

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Asistimos al V Congreso de Misterio y Enigmas de la Historia, organizado por Grupo Planeta y con sede en Madrid. Esta edición contó con muchos momentos excepcionales y estuvo, como siempre, a la altura de un público realmente apasionado por los temas que envuelve el mundo del misterio, tanto, que la noche previa al inicio del evento, algunas personas del público pudieron disfrutar de una cena privada con los ponentes.

La organización sorprendió con conferenciantes de alto calado internacional con años de investigación y reconocimiento en sus campos de estudio. Los ponentes nacionales, asimismo, también demostraron estar en lo más alto como divulgadores e investigadores del misterio.

Robert Schoch, Dr. en Geología y Geofísica en la Universidad de Yale fue el encargado de inaugurar, en su primera visita a España, el V Congreso de Misterio. Hablaría del cataclismo solar que destruyó una civilización anterior.

Contó cómo la cultura egipcia habló del Zep Tepi, un primer tiempo habitado por una cultura anterior a la del Egipto dinástico, una cultura dorada cuyo legado sería ese Egipto que conocemos. A estas conclusiones llegó a través de sus estudios sobre la Gran Esfinge de Giza, la cual es datada por la ortodoxia, de hace unos 4.600 años, no obstante, el Dr. Schoch la relacionó a un tiempo muchísimo más antiguo dado que le encontró rastros de erosión de lluvias y otros datos que la revelarían de una datación de unos 10.000 años hacia atrás en el tiempo. Si estos datos de por sí podrían obligar a reescribir la historia, aseguró que tras varios estudios encontraron una cámara hueca bajo la Esfinge que, según él, podría ocultar archivos de ese Zep Tepi. Y es que la Esfinge era en origen mucho mayor de lo que conocemos hoy y, probablemente, tenía forma de leona, correspondiente a la diosa guardiana de conocimientos.

La segunda ponencia de la jornada del sábado la protagonizó Clara Tahoces, grafopsicóloga y divulgadora con numerosos libros en su hacer. Su ponencia era sobre cómo iniciarse en la investigación de fenómenos extraños, en relación a su último libro publicado por Luciérnaga que consiste en un manual sobre este mismo asunto.

Contó que investigar fenómenos extraños y paranormales era una cuestión vocacional, puramente movida por la curiosidad del investigador por conocer y saber qué sucede. Tiene que darse ese punto de pasión por el misterio para realmente buscar explicaciones a lo aparentemente inexplicable. Y dentro de ese aspecto vocacional es muy necesario el compromiso y la constancia, pues hay que llegar a sacrificar horas de ocio por investigar.

El siguiente en hablar fue Raymond Moody, una personalidad excepcional con numerosos reconocimientos y premios, doctorado en psiquiatría y filosofía, con muchísimos artículos académicos de relevancia sobre vida después de la vida y experiencias cercanas a la muerte. Esta fue, lamentablemente, su última visita a Europa. Pero qué visita…

omo profesor de lógica y de filosofía Moody dijo que no creía podía creer en cuestiones sobre la vida después de la muerte, no obstante, confirmó ante el público que se vio obligado a rendirse en el hecho de negar ese tipo de relatos cuando descubrió la sinceridad de los numerosos testigos y experiencias cercanas a la muerte que llegó a investigar. Evidentemente, en todo momento dejó claro que todo su argumentario se trataba  de filosofía y no de ciencia, y así, sin ninguna pretensión ni arrogancia, dejó al público anonadado contando su postura y experiencias tan increíbles como la de Jeff Olsen un hombre que tuvo un trágico accidente de coche con su familia en que su esposa y uno de sus hijos murieron, él perdió una pierna y parte del uso de su brazo derecho pasando más de cinco meses en el hospital debatiéndose entre la vida y la muerte. En el accidente y en algunos momentos durante la larga recuperación, Jeff Olsen experimentó lo que podría llamarse una muerte clínica, donde vivió experiencias fuera del cuerpo que incluso en algún momento uno de sus fisioterapeutas vivió o sintió.

La sinceridad y las palabras de Moody no dejaron indiferente a nadie, mencionó la importancia y la verdad que hay en muchos textos clásicos, subrayó la relevancia del amor y definió la muerte como una transición a otra forma de realidad.

Así, el público quedó encantadísimo con su charla y le realizó preguntas de lo más interesantes que alargaron el disfrute de la ponencia a todo el mundo.

La última ponencia de la jornada reunía a los mayores expertos del misterio del panorama español, era un debate conjunto entre Lorenzo Fernández, Laura Falcó, Josep Guijarro y Miguel Pedrero. Para sorpresa de todos, decidieron de forma improvisada, pero con muchísimo acierto, emular en su debate uno de los programas del recién estrenado en Podium Podcast “El Colegio Invisible”, de modo que también integraron a Jesús Ortega en un debate que fue mucho más allá y pasó de ser una ponencia al uso sobre extraterrestres en la antigüedad a convertirse en una auténtica experiencia, que empezaría en con una fantástica introducción-relato de Lorenzo entrando en el templo de Seti I en Egipto.

on este viaje trepidante, se cerró una jornada intensa que dejó a todo el mundo satisfecho después de vivir de un modo tan imaginativo como real cómo se abrían para todos las puertas del Colegio Invisible.

Llegados al segundo y último día de Congreso, el afamado y reconocido Graham Hancock se encargó de realizar una extraordinaria ponencia perfectamente documentada, y que maravilló a la sala, sobre las claves de una civilización perdida de la que aseguró que “hemos extraviado algún episodio de la civilización”.

Afirmó que durante la Era Glacial que se sucedió hace 12.800 años no sabemos qué pasó, hubo 1.200 años de oscuridad por la que no sabemos realmente qué sucedió. A partir de aquí, en un alarde de ciencia interesante pero no del todo necesario en su forma y, quizá, un poco soberbio, hizo una larga y dura crítica a las tesis que Robert Schoch había defendido el día anterior sobre el cataclismo solar.

Para Hancock, en el pasado remoto se dio un cataclismo claro, pero fue dado por una increíble y larga lluvia de cometas y asteroides que asoló nuestro planeta por un tiempo bastante prolongado y esta teoría la sostenía en función de los estudios del Comet research group, un cónclave de sesenta científicos que llevan toda su carrera hablando del impacto de asteroides y cometas en nuestro planeta. Así, repasó grandes cráteres por todo el mundo como evidencias de ello. Este cataclismo que vivió esa civilización casi causó su extinción igual que hace 65 millones de años un cataclismo similar causó la extinción de los dinosaurios. 

Para despedir este V Congreso de Misterio el público gozó del que ya es un clásico: Enrique de Vicente. El reconocido escritor y periodista hiló con maestría a lo largo de su exposición numerosos temas en torno a la conspiración que se desata sobre la guerra espacial.

Inició su ponencia mostrando una férrea crítica y preocupación por la ley contra las pseudocienciasque se está intentando poner en marcha, literalmente la denominó como una forma de liberticidio y aseguró que bajo lo que dictaría esta ley “Congresos como este serían prácticamente inviables”.

A continuación, aseguró que conocemos poquísimo del armamento que realmente pueden tener las grandes potencias, para muestra, el hackeo de Gary McKinnon a numerosas instituciones americanas, y se adentró en el terreno de la guerra espacial explicando todas las ventajas que le suponen a los que la usan. Permite destruir desde el cielo objetivos terrestres, como sucedió recientemente con la empresa química de Tianjin, cuya misteriosa explosión dejó un enorme cráter y que casualmente dejó sin funcionamiento durante días la mayor supercomputadora cuántica que tiene el gobierno chino. Esta forma de guerra también permite destruir satélites enemigos como bien demostró en 2005 el gobierno chino al destruir uno de sus satélites viejos con uno nuevo que habían lanzado al espacio.

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